La marca

Rincones oxidados

Teresa no ha tenido marido, novio o amante que no muriera más pronto que tarde. Siempre fueron muertes naturales o accidentes inesperados.


Irse

Rincones oxidados

Espe tomaba al muchacho de turno de la mano y lo subía lentamente por las escaleras para conducirlo a una de las habitaciones, mientras Estrellita suspiraba guiñándole un ojo al padre y le decía: «¡Ay, esas escaleras llevan al cielo!»