Carne de mujer

Mercado Central

Yo sé que hay algo misterioso en la carne femenina. Te lo digo aunque te dé miedo y no estés de acuerdo, porque tú todo te lo tomas al pie de la letra.


El árbol de las luces

Mercado Central

El espíritu consumista de la Navidad, digo del capitalismo, no deja títere con cabeza en esta orgía de vueltas sobre sí misma que, en definitiva, desemboca en gastar lo que se tiene y lo que no.


Los mimos también comen

Mercado Central

Cada vez que lo veo y nos saludamos siento uno de esos deseos apremiantes a los que no hay que arriesgarse a sucumbir. Me gustaría preguntarle su nombre, invitarle a una cerveza y pedirle que me contara cómo había llegado a convertirse en vaquero de purpurina.