Un millón en la basura

Las horribles historias de Sileno

Cuando me he encontrado a Herminia frente al contenedor de basura estaba desesperada: con la primera bolsa de desperdicios había lanzado dentro del contenedor las llaves de su casa y el bolso de mano, donde lo llevaba todo, la cartera, los documentos del seguro, el espejito mágico, el pintalabios y el peine.