Amorodio, el nuevo vil metal

Solo, por favor

Me preguntas por mí y te respondes por ti, como si una cosa llevara a la otra y al final fueras tú quien se encarga de mi felicidad. Porque te encargas, claro. ¿Qué sería de mí sin ti? Eres faro en la penumbra de mi oficina, estrella Polar en la noche amarga de mi existencia, el último taxi en Cibeles, la ensaladilla rusa de las cuatro de la tarde sin haber comido.