La costra

M de Mirinda

Una vez arrancada con las uñas, la costra, excrecencia gruesa y vagamente humana, salta en el aire y, hecha mota volandera, desaparece en el caos.


Cortafuegos

M de Mirinda

En el diario los anuncian. Cortafuegos a precios de saldo, cortafuegos a precios prohibitivos, cortafuegos unipersonales, cortafuegos para la familia, perros inclusive.


Periferias

M de Mirinda

¡Giremos, giremos, giremos! No seamos malhadados puntos muertos, seamos camelias centrifugadoras que ocupan el jardín con oleadas de pétalos que se desprenden en castrense formación de ondas de wifi.