La Bestia

Reflejos

¿Dices que no odias a nadie? ¿Qué eres bueno y santo? ¡Vamos! No deberías pretender que te creamos… y, sin embargo, lo hacemos.


Suicidio

Reflejos

Entre el cielo y el mar un rubor. ¿Para qué, un nuevo día? Nada conducía a ninguna parte hacía demasiado tiempo. A la felicidad, desde luego, no. Nunca.