Andanzas del patriarca Abraham, capítulo I

Lengua de lagartija

La manía de despedazar estatuas, estatuillas e imágenes diversas tiene mucho abolengo. Al menos cuenta con unos tres mil ochocientos sesenta y ocho años (teniendo en cuenta la fecha actual), y da comienzo la tarde en que a un tal Abram, luego llamado Abraham (esto es, padre de pueblos), le dio por romper en muchos pedazos los ídolos de la tienda de Teraj, su progenitor.


La Navidad de los vampiros

Lengua de lagartija

El caso es que poco antes de llegar a Belén el buen vampiro Hamylkart saltó de la alforja cargada de mirra que portaba el camello de Gaspar, entonces desplegó sus negras alas y voló los quinientos metros que distaban del pesebre en el que se encontraba la Familia Sagrada.


O Caboclo

Lengua de lagartija

O Caboclo entrecerró los párpados y me inspeccionó desde los pies hasta la cabeza, después me ordenó que me sentara. Sí, no me invitó a sentarme, me lo ordenó. Yo obedecí, claro.


La negación

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Sigmund Freud denominó “síndrome de negación” al mecanismo de defensa que nos lleva a evitar los conflictos negando su existencia o su relación o relevancia para el sujeto.