Elipsis

Escalofríos

No supo bien por qué, pero la actitud, la forma y, sobre todo, las palabras que pronunciaba el señor gordo, asustaron intensamente al señor M, que buscó a su alrededor la manera de huir de esa incómoda experiencia.


El muro

Escalofríos

No debemos dejar de caminar, siempre hacia adelante, sin mirar nunca hacia atrás. Supongo… Es lo que creo y me han enseñado. Sí, nuestros pasos deben seguir plantándose uno detrás del otro para seguir avanzando.


Berlín

Escalofríos

Estaba viendo la escena en blanco y negro, o, al menos, en un color muy desleído, como si el tiempo y la luz hubieran hecho su trabajo.


Me persigue

Escalofríos

Sabía fehacientemente, lo sentía visceralmente, que había alguien o algo ahí, a mi espalda, que iba tras de mí, algo amenazante, algo terrorífico.