Tus corvas

Amor anatómico

 

(Parte de la pierna opuesta a la rodilla)



Llegados a este punto confieso:


Adoro ese momento en el que te miro caminar
y tú no me miras porque yo estoy detrás.

Y además informo:
Si te doblas, si te pliegas, si te estiras o te plantas
me adaptaré a cada una de las posiciones.

En el amor hay que ser flexible…