Roland Topor, humorista amoratado

Casa de citas

Los dibujos de Topor -escribió Álvaro de Laiglesia- son como el hematoma que queda en la piel después de recibir un puñetazo, como el color del cielo antes de una tempestad, como las chispas de un arco voltaico, a cuya luz se ven las cosas con crudeza y sin belleza.

Das Boot

Oscuro, casi negro

Yo no tenía miedo, creo que el estado de estupefacción ante la vida, incluso en sueños, nunca lo he superado, pero me invadió una angustia como nunca había sentido antes.

Cuestión de bigotes

Un salacot en mi sopa

Hablar de bigotes en el cine es, por fuerza, hablar de Groucho Marx. Groucho fue el hombre pegado, no a una nariz, como en el soneto de Quevedo, sino a un puro, a unas gafas y a un bigote.