En este momento de la vida

Con el agua al cuello

 

Vivo en el filo del horizonte
allá donde las palabras
mueren en confrontación
con la guerra.

En este acantilado
me queda pan para un amanecer,
unos sorbos de agua
para sobrellevar la noche
y una flor mustia
para ofrendar al alba.

Observo desde aquí
la memoria del agua,
las branquias de los peces,
sal y alguna orilla
tan desolada como la mía.

En el filo de este horizonte
la escarcha llega sin los inviernos
y en su inclemencia entierro
los pies con mis olvidos.

Aquí nunca viene nadie,
el faro no ilumina,
la oscuridad aterra al curioso
como la prisa a la vida,
con ese miedo combativo
similar al de los cielos rotos.

Estoy en ese momento de la vida
en el que alquilo el horizonte
para quedarme con el filo
y con lo poco que me den
me compraré una cuerda,
enamoraré a un equilibrista
y haremos de nuestro filo
una trinchera de pan,
sorbos de agua,
flores mustias
y algo de amor
con el que mirar al alba
la memoria del agua,
las branquias de los peces.


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