Tradicional

La Charca en Navidad

El torso de un reno ardiendo en la chimenea. El olor desparramándose por la casa como un torrente de villancicos. Alrededor del árbol, apostado junto al fuego, espumillones engalanados de alambre de espino. Cuchillas afiladas en las ramas, nada de adornos. Cristales quebrados, de todos los tamaños y colores, repartidos con cariño por todo el parqué del salón. Un cepo oculto entre los cristales; oxidado, claro. Varias trampas para ratones y en cada una de ellas un polvorón. Los regalos, en cajas húmedas y cuarteadas, amontonados bajo las ramas. Gritos, gemidos, súplicas que provienen de la cocina. Y los niños descalzos, en la entrada, con el pijama puesto.

—Id a por los regalos —les digo—. Es lo tradicional.

Y les muestro el láser, brillante, reluciente, para recordarles que estoy aquí para animarlos a disfrutar de las fiestas.

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