cuando la belleza
es vieja
inclina
su mirada de luz
acomoda en silencio
la piel
la cubre de colores tenues
y sólo en la soledad
de los rincones
desnuda su tristeza
caricia de ojos
dispongo
y lunas
y besos de seda
y delicada organza
para vestir
el borde
de tus amorosas arrugas
amante
y señora mía