Ahora que somos

El alumno

 

Ahora que somos
falsos, inciertos
y nos hemos alejado tanto
de la verdad
que podemos prescindir de ella,
qué altos, qué sonoros,
qué grandes, qué fuertes,
qué orgullosos, qué descreídos.

Abandonamos la tierra
y la cubrimos de asfalto y cemento
para mentirla y desmentirla
y engañarla.

Damos nombre, nuestro nombre,
a lo que sabemos,
a lo desconocido,
verde, rojo, claro, oscuro,
negro, nada.

Dibujamos la vida en matices
con la intención de olvidar
la esencia, la ausencia, la presencia,
conscientes como somos
de que puede más el diablo
con un tirachinas
que un ángel con dos escopetas.


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