Tragicomedia

Pneumas

 

         Carretadas de mierda
fluyen espesas en caída libre
sobre quienes crean los estiércoles
del osme nosagr acia dos.

            Escupitajos infectos humedecen
con sarcasmo a los que siempre
se esforzaron por desecar
las tri pasde losme neste rosos.

            Cuando escogieron las mazas
que defenderían sus testículos
nunca imaginaron el olor de la bilis
delos mue rt osde ham bre.

            Las hirientes trepanaciones
que buscaban horadar las voluntades
de los miserables, rezumaban
pensa mie nto sopa cados.

            Nos inmiscuiremos en el parto
remendado por dolorosas incisiones
en las sucias ingles de los amorfos
especuladores de la tradición
y lasbu en asma neras.

            Y si tenemos que pisar,
apretaremos fuerte y hacia abajo
para doblegar la persistencia
de esos que tanto hicieron
porque nuestras vidas se encogieran

            con mie doe incer ti dumbre.

            Sa-pro-fi-tos-so-mos.

 


(Nota al lector: la última línea de cada párrafo está descompuesta a propósito).


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