Retransmisión deportiva

Trampantojos

 

¡Queridos espectadores, empieza la contienda! Se lanza al terreno de juego el virus de la gripe impulsado por un estornudo atronador. Su objetivo: la nariz, o más concretamente, las células de las membranas mucosas del hospedante. Vemos acercarse al virus, la expectación aumenta y… ¡sí! ¡Ha logrado unirse a la membrana celular! Conociendo su estrategia habitual, puedo aventurar que el siguiente paso será… ¡Ahí está! ¡La célula lo ha introducido en su citoplasma! ¡Ahora arranca la verdadera ofensiva del virus! Su ARN pasa al núcleo en donde regatea al ADN de la célula para formar nuevos virus que… ¡ya están saliendo de la célula! ¡Qué infección, señoras y señores! Veremos cómo reacciona el hospedante ante este golpe directísimo. De momento podemos observar una respuesta inflamatoria, un lógico primer paso de contención. Atención al contraataque del virus: ha infectado a otra célula y a otra más… ¡Las defensas del hospedante se enfrentan a un oponente verdaderamente duro! Un momento… El hospedante ha cambiado de táctica. ¡Qué inteligente maniobra, se anticipa un choque titánico! Las células infectadas han empezado a producir interferón, el interferón atrae los linfocitos T citotóxicos, los linfocitos se preparan para inyectar sus enzimas destructoras al interior de esas mismas células… ¡y arrasan con todos los virus! ¡No ha quedado ni uno! ¡Qué manera de darle la vuelta a la lid! Y así acaba este partidazo con el siguiente resultado: Cuerpo humano, 1, Virus de la gripe, 0.


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