Raimunda

Los otros

 

 

Raimunda Santiponce Algarabía es natural de Puente Genil y de joven practicó el slalom gigante en las pistas de Alcubierre. Luce la visera que le regaló un pretendiente holandés que da justa cabida a una cabellera desbocada. Pero lo que ostenta con más desenvoltura es un sinfín de abalorios, pendejos y ornamentos de procedencia incierta.

En lo que Raimunda no ofrece resistencia es con los estampados. «Una mujer sin estampados es como una iglesia sin coro», ¿verdad, usted?

El bitter Cinzano soda mitiga su larga historia de desamores que no hay botox que redima.

Raimunda merodea a un estanquero de Sant Feliu de Guixols sin mayor objetivo que oír las canciones de Sergio Dalma que el estanquero prodiga con un radio casette.

Raimunda tiene un perro «de nombre extranjero», como el Tatuaje de la Piquer: Léonard.

Aunque Raimunda sueña por soñar, en las noches de desvarío sueña con Julio Iglesias.


Más artículos de de Moragas Antonio

Ver todos los artículos de