Para andar amándonos de cansancio

Las ciruelas tibias

 

 

Ay señora

si supieras cómo me gustas

 

te busco

cuando me alejo

 

y se abren huecos

de aires imposibles

y apenas te respiro

 

eres distante

como si fueras después

de las miradas

 

sé que sabes que estoy

y a veces

no te abro

 

me seduce brutalmente

tu lejanía

 

también sé

que si todo fuera a estar en ti

no habría poemas

 

y mi costumbre y la tuya

rompería

esta magia nueva

 

y andaríamos amándonos

de cansancio

 

pero no habría versos

amante imposible mía

 


Comparte este artículo


Más artículos de Novak Stojsic Jorge

Ver todos los artículos de