Cosas del destino

101 cuentos particulares


Por no pisar una hormiga, cayó al suelo, se rompió un par de dientes, perdió un ojo y se fracturó el codo, quedando inútil del brazo derecho. “La muerte de una hormiga —decía— puede cambiar el mundo”. Lo cierto es que la vida de aquella, cambió la suya.


Imagen de Edu Barbero



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