Los primeros pasos de Kala

Crónicas mínimas

 

De pronto veo a Kalita andando por el pasillo de su casa. Es la primera vez que lo hace y me produce una profunda impresión. Busca el apoyo de las paredes y, una vez en el comedor, cualquier silla o mesa le vale. Va tanteando el terreno y sus pasos son lentos, pero en ningún momento dubitativos. Pienso que, para apoyarse, bien le podía servir un arbusto o un árbol, ya que su forma de andar me recuerda a cómo se desplazan a veces algunos simios, y creo que así debían haber andado los primeros homínidos.

Desde luego Castelldefels no es la región de Afar, ni soy Donald Johanson, pero yo también he visto y me he emocionado con los primeros pasos de una hembra humana, aunque entre una y otra hayan transcurrido más de tres millones de años.

Veo a Lucy, Eva primigenia, Lucy in the sky with diamonds, en mi Kalita, Eva renovada, que me mira y sonríe triunfadora. En ellas dos están todos los pasos de la vida.


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