Lo fragmentario

Oro Ijinle (Palabra de raíz profunda)

 

 

Los días fríos fuera de estación, el color azul, algunas nubes como almohadas rasgadas hacen de este lugar un labio del Mar del Norte. Y puedo contemplar e imaginar.

La frescura irrumpe. Los meses de viento y arcadas vuelven, como terminaciones nerviosas después de una cirugía.

A lo largo del país, por una carretera de cigarras y traqueteo, el guisante dulce y la achicoria se entrometen en la cebada madura.

¿Cómo se mantiene una imagen?

La forma en negro profundo reflejaba la superioridad de la luz en los primeros calotipos. Pero la lengua de una serpiente, es decir, el exilio, la nostalgia del hogar, tiene imágenes para conseguir la luz del sol, para pasar a través de las cosas, incluso sobre papel satinado con nitrato de plata.

Alas de una libélula, la columna vertebral de la hoja de un roble, fotogramas fugitivos no pueden detener el sol hasta convertir el negro en papel, detener la luz antes de que se vaya demasiado lejos.

Anhelo un lugar de origen.

Alguien me dijo que estaba aprendiendo cómo conectar las terminaciones nerviosas de la mano para que las manos y los brazos funcionaran de nuevo. ¡Había tantos hombres sin manos y sin brazos para el trabajo! Pero el final de cada una de las dendritas es una línea borrosa como el horizonte que veo entrecerrando los ojos.

Otra imagen detenida por la luz; no la imagen de nosotros mismos. La libertad definida. Tal vez es el anhelo por el lugar de origen entre dos sí mismos.

Me encanta la fuerza bruta del silencio. La ingenuidad de la plata es como mi lengua en su espacio húmedo, o como las fotos de las noticias que nos traen la presión del desastre.

Esto debe significar anhelo. La luz calotipada por la escalera de incendios. La tolva de grano que se derrama en un granero oscuro, que no tiene fin, fuera de todo alcance.

¿Somos tan solo una constelación?

Podría ensombrecer y llenar ese mismo establo, con usted, incluso conmigo mismo. Pero todavía nos alimentamos de la avena social de este país. Somos perros sumisos, algo que no me encanta.

Las nuevas imágenes en las placas de vidrio: transparentes como el aire, como ventanas. Lo fragmentario, desaliñado, la particularidad detrás de ellas.

 

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