Costumbre

Susurros a bocajarro

 

Sí quiero, amor,
sí quiero acostumbrarme.
Así, sin sacramento ni mordaza.

Acostumbrarme,
a noches alternas en esa cama tuya que me tatúa agujetas en los huesos.
A la paella de tu padre los domingos y a las rodillas sin pelar de tus sobrinos.
A la hora en punto sentados a la mesa, haya o no hambre.
A siempre fría en la nevera la cerveza.
A tú la cocina y yo los platos y al revés y viceversa.
A dos cepillos en un vaso en cada baño.
A tu paso con el mío y con el peso en el hombro de tu brazo.
A la sonrisa puesta si hoy sí quieres y yo quiero.
A piérdete bonita que este es mío.
A llego tarde cariño, es el trabajo.
A perdóname, amor, que estoy nerviosa.
A yo también te quiero y un besito.

Sí quiero, amor,
sí quiero acostumbrarme.
Pero dime, vida mía, cuánto dura este calvario
de hacer de estar los dos libre costumbre.


Ilustración: «Terapia de pareja», de Susana Blasco, premio Gràffica, 2017.


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