Azabache

Repertorio personal para gótikos


Azabache: Metaloide orgánico de naturaleza carbonífera y nombre de origen árabe, resultante de la mezcla, por la mano de hierro de Cronos, de restos de árboles mesozoicos y otros macerales vítreos. Es una piedra negra, lustrosa y frágil que centellea si está bien trabajada y pulida, por lo que se la considera semipreciosa. Su aspecto tenebroso la hace muy apreciada por los amantes de las amenidades de la muerte.

Se encuentran cuentas y adornos mágicos hechos con ella desde el Antiguo Egipto hasta el taller de mi amigo el genial azabachero y maestro formador de futuros artesanos, Lise de O Grove, que en paz descanse, al que le compré varias “ciguas” o “figas” con la anillita de colgar en metales preciosos, como el oro blanco o el negro, que debe su color precioso y funesto a una capa de rutenio. Las figas son talismanes en forma de puños o manos de gloria, y todavía se utilizan. Puedes encontrarlas en cualquier joyería o tienda de minerales, pero cuida de que no te den el pego con cristales negros u otras bisuterías. En asuntos de magia abundan los proclives a dar gato por liebre.

En España el azabache asturiano ha solido utilizarse al correr del tiempo para fabricar amuletos jacobeos y diversos talismanes protectores, pues toda piedra negra protege, al contrario de lo que piensan los charlatanes cuando se meten en estos temas sin ton ni son. Ha sido material óptimo para las joyas de luto de mediano valor, que tanto abundan como adorno de las señoras en los álbumes de fotos de nuestras abuelas. 

Los mejores azabaches del mundo son los asturianos y los ingleses de Withby (Nortumbria). En Baltimore puedes comprar cuervos de azabache en memoria de Edgar Allan Poe, que vivió y murió allí en la pobreza y la enfermedad dipsómana y nos dejó el hermoso poema de ese nombre.

Withby, ciudad espiritual y ballenera, está en tierra carbonífera y le sale la negrura y el goticismo tendente a lo dark a poco que rasques en su oscura piel. Allí veraneaba Bram Stocker, que la incluyó en la novela Drácula. Tiene un museo temático sobre el conde vampiro muy curioso y banal. Los azabaches de Whitby pueden apreciarse en el Heritage Center, museo de historia local con rica colección de estas piedras y objetos tallados con ellas. En el moderno Withby se celebra dos veces al año un fin de semana gótico que reúne a gente de vestida de negro y con adornos de azabaches y granates, de la tribu o moda urbana de esta designación.

Recibe también el nombre de Azabache el caballo de capa negra uniforme y brillante, que en tiempos solía figurar en los cuadros kitsch de mercadillo, sobre todo en plena tempestad, y hacía juego con sofás desteñidos y mesas camilla de tapete y brasero. El tercer caballo de los cuatro del Apocalipsis es azabache; su jinete lleva una balanza en la mano, ignoramos porqué. Y el azabache es también, junto con aceituna negra, la metáfora mostrenca de la literatura de cordel para referirse a los ojos hechiceros de una moza moruna o agitanada.


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