Permisos, títulos y carnés

Volar de noche es peligroso

 

La vida está llena de exámenes, pruebas y oposiciones para obtener permisos, títulos y consideraciones buenos para el ego, el trabajo, la vida cotidiana y el ocio.

En mi caso, siempre me ha costado. Por ejemplo, no tengo carné de conducir a pesar del tradicional ofrecimiento de mi madre (que recibo cada año por Navidad, por mi santo y por mi cumpleaños) de regalarme el carné de conducir. Su insistencia me parece un ejemplo casi heroico de esperanza inagotable. Tengo 38 años, esto significa que desde los 18 años han pasado 20 años. Multiplicados por 3 (Navidad, santo y cumpleaños) dan 60 intentos fallidos de que yo pase por unas clases, supere un miedo cósmico que tiende hacia el infinito y obtenga un carné que, ciertamente, me haría la vida mucho más fácil y agradable.

Otro caso complicado para mí fue la universidad. De los 19 a los 35 años he estado matriculada sucesivamente en ingeniería técnica industrial especialidad empresa química (UPC), empresa internacional (UB), empresariales (UOC), humanidades (UOC), filología catalana (UB) y finalmente con éxito (mediocre), estudios literarios (UB). Seguramente, si hubiera hecho caso del 99% de las orientaciones de mis profesores de bachillerato habría ido directamente a letras, pero durante años me ganó el espíritu de querer aprender aquello que me parecía más lejano.

Me he acordado de todo esto mientras me sorprendo, de repente, pensando en la complejidad de los acuerdos que dos personas hacen para convertirse en amantes. La observación de un grupo humano que no conoce las normas básicas de funcionamiento de los amantes me hace imaginar que quizá he encontrado un espacio donde podría ser útil una formación reglamentada. Pensando en este perfil personal he recogido tres recomendaciones básicas:

  1. Se recomienda no molestar.

  2. Se recomienda no hacer reproches durante la fase pre coital.

  3. Se recomienda no escribir más de cinco mensajes seguidos por teléfono. Si no te contestan, comunícate con otra persona.

Se me ocurre que quizá la lista no sería mucho más larga, de forma que daría carnés de amante bastante rápido. O quizá no, porque estas tres recomendaciones –pensándolo bien- no son fáciles de cumplir.

Bueno, hay una cuarta recomendación que conviene tener muy presente:

  1. Se recomienda que el sexo sea la bomba.

Todas las cosas en la vida se pueden hacer de muchas formas. También se puede ser amante de mala manera, de forma mediocre o de forma excelente.


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