Aguacero

Rincones oxidados

No pudo evitar que la orina tibia se le derramara a chorro por los muslos, escociéndole en los cortes, encharcando el suelo y repicándole en los tobillos amoratados.

El ojo y el cine

Un salacot en mi sopa

Aronofsky cristaliza en esas miradas inertes la patología de una sociedad en constante movimiento circular, que, pese a lo frenético de su actividad, no va a ninguna parte.