Mi obligación

El buscador de tuétanos

banski

No podré descansar jamás

de esta humanidad a la que soy adicto.

No dejará nunca de asombrarme

verla transgredir el límite,

directa a lo sublime, o a lo abominable.

Y así la amaré y la odiaré

hasta que los huesos

me revienten de respeto.

Incapaz ya de tener paz,

herido mortalmente de vida,

tengo que gritar toda su belleza hasta el final.

Es mi obligación, mi condena, mi libertad:

 no poder descansar jamás.

Fotografía de un grafiti de Bansky.

 


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