Lo que no dice el slogan publicitario

Perplejos en la ciudad

 

Slogan bancario: Tráiganos sus sueños y los financiaremos para hipotecarlos.

Slogan político: Tráenos tu voto y mataremos tus sueños sin molestia alguna, cuanto antes.

Slogan religioso: Tráenos tu fe, confiésate, peca otra vez y confiésate de nuevo. Por la gracia divina, tu cuerpo no conocerá la corrupción de la carne y resucitará con el alma bien puesta.

Slogan de la construcción en barrio viejo: Compramos edificios, echamos a los inquilinos, vivos o muertos, rehabilitamos los pisos y ofrecemos viviendas con encanto hipotecario y vistas al mar.

Slogan de la feria internacional del armamento: Haz el amor y no la guerra, después de probar las últimas novedades en armas de destrucción masiva (confía en nosotros y no creas ni una palabra sobre el armamento artesanal y ecológico, beneficioso para la salud).

Slogan de los refugiados: Pon un refugiado en la casa de tu vecino (no en la tuya) y vigila que esté bien atendido, dentro de lo posible. Puedes dirigir cualquier denuncia contra tu vecino, por vulneración de derechos, al Consejo Rector de Campos de Refugiados de Bruselas.


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