How fine to die in Dénia

Crónicas mínimas

 

“Sería hermoso morir en Dénia / joven, bajo el abrazo del sol / tumbado junto el azul ardiente del mar.”

Algo se remueve en tu interior cuando descubres estos versos de John Dos Passos en una placa colocada en 1922 en un monolito con su dignidad intacta, a pesar del vandalismo, que hay en el cementerio inglés de Dénia erigido por la familia Rankin en recuerdo de su hijo Reginald fallecido con un año de edad. Y te vuelves a estremecer cuando descubres que ese cementerio se abandonó en 1918. ¿Qué manos anónimas y amorosas colocaron la placa allí años después? ¿Había alguna relación entre la familia inglesa y el escritor? ¿Por qué yace entre maleza y olvido?

Dos Passos vino a Dénia en 1916, tenía entonces veinte años, atraído por la cultura hispanoárabe, le impresionó la luz del Mediterráneo y nos transmitió esa fascinación en A Pushcart at the Curb, su único libro de poemas.

En Dénia había una estación de tren que ha sido derribada como metáfora de tanto desatino como se ha hecho en aras de una modernidad mal entendida arrasando lo que fue un paraíso. Él llegó con billete de tercera y resuenan sus versos perdidos en una ciudad que nunca lo ha recordado.

He caminado por el puerto bajo los plataneros centenarios que un día vieron al  escritor y que comienzan a desprender las primeras hojas en este otoño indeciso. Vuelvo a playa Marineta Casiana, lugar donde reposaron los restos de los ingleses y por donde paseó John, entonces era una pequeña meseta con una pendiente suave que descendía al mar, hoy un paseo marítimo la saja y atropella los recuerdos.

“Sería hermoso morir en Dénia / joven, bajo el abrazo del sol / tumbado junto al azul ardiente del mar / y el reclamo permanente de los cerros de hierro. / Dénia, donde la tierra es roja como la herrumbre / y las colinas son del color de la ceniza. / Oh, pudrirse en el suelo áspero / y fundirse en el fuego omnipotente / de ese dios blanco y joven y ardiente, el incandescente dios solar / para encontrar una súbita resurrección / en la cálida uva nacida de la tierra y la luz / que las mujeres jóvenes y los niños pisan / convirtiéndola en un mosto que hará fluir para generaciones futuras / un vino lleno de la tierra / del sol.”


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