Esquela

Trampantojos

 

Elisa Manzano Gómez

Falleció ayer en Madrid a los cuarenta y ocho años de edad

 

En estos momentos de dolor, su familia y allegados dedican su más sentido recuerdo a la muy llorada Elisa: su maestra, aquella que, en su infancia, tanto la denigró por su falta de valía, y que ahora admite sin reservas sus méritos; su madre, que, habiéndola criticado toda su vida por no ser la muñequita que ella esperaba, reconoce en esta hora ese estilo suyo tan personal; su amante esposo, amante solo bajo las condiciones que él estipulaba, acepta con gran aflicción que pudo haber cercenado sus ansias de aventura; su jefa, después de tantas amenazas de despido, no ha olvidado una corona de flores para acompañar su eterno descanso, adornada con una cinta con las palabras En memoria de nuestra insustituible compañera; sus amistades, distanciadas por la evidencia de que ella no iba a seguir sus pasos y tener descendencia, comparecen con sus vástagos para darle el último adiós.

Sus restos mortales serán incinerados, a pesar de que prácticamente ya lo están a resultas de su extraño accidente de coche, en una carretera recta, sin apenas tráfico y con visibilidad total del árbol contra el que chocó, con la posterior explosión del vehículo.

Elisa, nunca te olvidaremos (al menos, hasta el momento en que enterremos la urna con tus cenizas).


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