El origen de la Z

Entre líneas

kkkk

 

Hoy apenas puedo escribir más que los pliegues de las palabras.

Fuera todo sigue blanco, tan blanco como el silencio, tan blanco como sentirse solo, no de soledad sino de ausencia, tal vez así es como se sienten ahora las palabras, como animalitos desterrados por el acontecer del tiempo.

Te pregunto por una palabra que todavía hoy signifique lo mismo que ayer y tardas demasiado en contestarme; me apena que estemos de acuerdo en eso; abrigaba la ilusión de que contradijeras mi pensar y que urdieras mil argumentos o un solo término para desmentirme, pero no, cada día hay que barrer palabras y más palabras que caen de algún libro o diccionario y nos siembran la sala de virutitas en blanco y negro que nos entristecen demasiado.

Hoy, sin ir más lejos, he vaciado tres cubos de palabras medio rugosas y sin esperanza. Habrá que hacer algo y deprisa; mañana temprano empezaremos a restituir sentidos olvidados de palabras que aún existen pero que van muriendo cada día. Se creen caducas, no saben que los caducos son los otros.

Fotografía de la autora

 

 


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