Dos

El buscador de tuétanos

 

 

El mar es un pozo

cuya evaporación destroza

las fosas nasales

haciéndonos llorar lágrimas

de ele ese de.

 

A casa paso

se añade

una nueva enfermedad

a la configuración individual

de cada ser

y el camino se hace largo

entre lepras y troyanos.

 

El camino es una sucesión

de metamorfosis y caídas,

de adicciones a la luz artificial,

tan fuertes

como las de yonkis de alcohol

o de pastillas.

 

Y el camino

parece no tener final

y nadie recuerda ya el principio

ni cómo era su imagen o ideología

24 horas antes.

 

El camino es un reseteado continuo

entre lepras y troyanos

largo camino largo.

Y cada vez más delgados

y cada vez más pantallas.

 

El camino es digital

y la enfermedad

siempre fuimos las personas.


Comparte este artículo


Más artículos de Facelli Danilo

Ver todos los artículos de