Delirio

Oscuro, casi negro

Era una mujer extraordinaria. Parecía una pantera de ojos verdes y garras de terciopelo. Cuando te miraba, el resto del mundo se desenfocaba. Pero como las panteras, era indomable. Se revolvía y mordía, a veces sus palabras dolían como si te clavara las uñas, otras te acariciaba con su lengua de lija y todo cobraba sentido. Soñaba con ella, convertida en un animal, rugiendo a la luz de la luna y esperando una presa. Nunca fue mía del todo, pero cuando lo fue, viví los momentos mas intensos de mi vida. Una noche se perdió en la selva de sus instintos y no volvió. Perdí mi corazón en sus tinieblas.

Ahora su recuerdo me da fuerzas y parte de su espíritu sigue conmigo. Me despierto las noches de plenilunio, de rodillas en medio del dormitorio, con sabor a sangre en la boca, desnudo y sucio, feliz de pasar esos momentos de delirio con ella de nuevo.

Fotografía de Adrian Blanchut


Comparte este artículo


Más artículos de Reig Lukas

Ver todos los artículos de