Dalton en Argelès-sur-mer

La sombra liberada

Con el paso de los años cambió mi idea sobre el daltonismo y perdí la vergüenza. Descubrí que las mayorías son poco fiables, que incluso pueden ser una amenaza, y que no es obligatorio pertenecer a ninguna.


Mirmanda

La sombra liberada

Mientras contemplaba el cartel con la palabra Mirmanda me vino el olor de los desinfectantes del hospital en donde mi padre murió, y me llegó el recuerdo de la mañana en que sonó el teléfono para comunicarme que había fallecido de madrugada, mientras dormía.


El color rosa de tus mejillas

La sombra liberada

Se levantaba solo en el hotel pero con una erección enorme, desproporcionada, incluso dolorosa, que debía mitigar con el agua fría de la ducha mientras recreaba en su mente la imagen de la momia peruana que había visto en un reportaje de National Geographic.


Dormir en Bucarest

La sombra liberada

Creo que nunca fui a Bucarest y nunca dormí en esa ciudad porqué algo me dice que, de hacerlo, ya no despertaría jamás. Y a esa posiblidad le tengo miedo, aunque no sepa decir por qué motivo.