Roland Topor, humorista amoratado

Casa de citas

Los dibujos de Topor -escribió Álvaro de Laiglesia- son como el hematoma que queda en la piel después de recibir un puñetazo, como el color del cielo antes de una tempestad, como las chispas de un arco voltaico, a cuya luz se ven las cosas con crudeza y sin belleza.