Bufandas, fulards y bufs

Moda al tuntún

 

El cuello, más o menos cilíndrico, une la cabeza al tronco. En las mujeres es más largo y esbelto, y en los hombres más corto, robusto y a veces con la edad tiende en parte a desparecer obsequiándonos con un cierto aspecto de batracio.

El cuello, por lo general, luce desnudo y el de las mujeres puede prolongarse con una gran variedad de escotes por la espalda, pecho y hombros; en los hombres el cuello no se alarga y por lo general luce la protuberancia laríngea (nuez de Adán) de dimensiones más o menos grandes.

Son complementos relacionados con el cuello la bufanda y el foulard, cada vez más difíciles de diferenciar, junto con sus compañeros el chal, el charpe y los pañuelos varios. Todas prendas de actualidad renovada en sus colores y estampados.

El chal es mayor que el foulard y la buf, llamada también “braga militar”, es una pieza cilíndrica que se ajusta al cuello entrando por la cabeza.

La bufanda, pieza de exterior ligada al frío, de longitud variable y estrecha, suele gozar de “flequillo” en sus dos extremos, dando la sensación de pieza inacabada, presta a ser continuada. En confección, todas estas prendas admiten una gran variedad de materiales, colores y estampados.

La bufanda, desde la confeccionada en serie a la pieza única tejida por la abuela, permite  agasajar “a la gent gran”, los padres en su día, dar contenido a los Reyes Magos poco comprometidos, dotar de identidad a los hinchas en el fútbol o a los partidos políticos, a los miembros de los colegios mayores, etc. permite, en fin, con elegancia cubrir cuello y pecho en los fríos días de invierno.

Todas estas piezas permiten usos varios desplazándose a lo largo de cuerpo, hombros y cuello, pero no es extraño que ocupen otras posiciones como la cintura o la cabeza, aunque es la buf la que permite pasar del cuello a convertirse en máscara, banda para la frente, gorro o, debidamente doblada, en muñequera.

El chal tiene en su haber la muerte de Isadora Duncan (1927), estrangulada, cuando el que llevaba puesto quedó atrapado por un extremo en el eje de una rueda posterior de su Bugatti.


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