ANTIGÉNESIS: La semana en que SoiD revirtió la Creación

Lengua de lagartija

 

  1. Hacia el final contempló SoiD la inmensidad de los cielos y la inacabable extensión del espacio, poblado de galaxias, estrellas, planetas y variados pedruscos.

  1. Y vio SoiD que entre todos esos cúmulos de fuego había una espiral en cuya orilla campaba una envanecida bola ígnea.

  1. Y SoiD supo que la inicua vanidad del Sol se sustentaba en la existencia de un minúsculo guijarro que giraba en torno a él.

  1. Y preguntó SoiD al Sol envanecido: ¿Por qué te envaneces en vano, vanidoso Sol envanecido?

  1. Y dijo el Sol: ¿Habéis visto, oh grande y poderoso SoiD, las maravillas de ingenio que han pergeñado los diminutos seres del pedrusco que da vueltas alrededor de mi tibieza? son hijos de mi luz y de mi fuego, y por causa de ellos no en vano me envanezco.

  1. SoiD posó su mirada absoluta sobre los seres del pedrusco, los que pergeñaban cumplida clase de artificios y aventuraban pensamientos y teorías de toda especie.

  1. Y vio SoiD que los seres del pedrusco habían dispuesto los elementos de la naturaleza con caprichosas formas que ellos llamaban utensilios de cocina, teléfonos, televisores, poemas, bastoncillos para limpiar los oídos, violines, ametralladoras, computadoras, defecatorios enlozados, robots de trabajo y de placer, automóviles, trenes y camiones. Edificios de apartamentos para ser vendidos en régimen de propiedad horizontal, muebles de salón, dormitorio y comedor, textos sagrados, fornicatorios de nácar, lencería fina de mujer y trepanadoras, novelas de amor y cremas para limpiar el cutis, proclamas políticas, pañuelos de papel para sonarse los mocos, cubos de basura, pasteles de chocolate y cementerios.

  1. Y dijo SoiD: Todo esto es aberración y herejía, liberaré el universo de tanto vano cacharrerío, pues semejante cambalache atenta contra mi majestuosa voluntad.

  1. Y barrió SoiD con los cacharros de cocina y los libros de los filósofos y todos los libros, incluyendo el Kybalión,  las Recetas de cocina de Petronilla Carusso, y el Libro de buen amor. Y barrió SoiD con los vehículos de tracción mecánica, y las bicicletas y las jeringuillas; y barrió con los rollos de papel higiénico y los aparatos de radio y todos los cachivaches que proliferaban en rededor. Y hundió las embarcaciones que flotaban en las aguas y derribó los aviones que surcaban el cielo y los satélites de comunicaciones, y eliminó los tendidos eléctricos y derribó las casas y edificios, incluyendo palacios, chamizos y chalés adosados con piscina comunitaria. Acto seguido hizo desaparecer los ropajes que cubrían los cuerpos de varones y mujeres: trajes de hombre de confección y hechos a medida, vestidos de fiesta de las señoras, pantalones tejanos de marca, uniformes militares, burkas, sotanas, hábitos de monja, pañales de bebé y bañadores de dos piezas.

  1. Y vio SoiD que hombres, mujeres, ancianos y niños se vieron desnudos en la intemperie y huérfanos de trastos metálicos, de madera, plástico, vidrio, telas de lana y algodón y otros profanos materiales. Y fue la mañana y la tarde del primer día.

  1. El segundo día SoiD contempló a toda esa humanidad desnuda, gritona y gimiente; y oyó que varones, hembras y hermafroditas clamaban al cielo y a las profundidades de la tierra, y vio que se apedreaban y apaleaban los unos a los otros, se mostraban los dientes y devoraban crudos a los más débiles de entre ellos. Y era tanto el pánico que ya nadie fornicaba y todos habían olvidado las artes del juego y de la risa, pero no el pudor, por lo que algunos intentaban tapar las vergüenzas con ambas manos y otros se arrojaban a los barrancos o clamaban por la vuelta de los hipermercados.

  1. Pero hubo algunos que arrancaban grandes hojas de la maraña para confeccionarse taparrabos y otros sacrílegos artificios. Dijo entonces SoiD: Esta humanidad es patética, ridícula, estrambótica y esperpéntica, he de barrerla de la faz de la Tierra. Sopló, pues, SoiD sobre la multitud, y hombres, mujeres, niños, ancianos y hermafroditas se desintegraron en imperceptible polvo, yéndose a perder en la lejanía del espacio exterior. Y fue la mañana y la tarde del día segundo.

  1. Acto seguido, SoiD contempló la tierra liberada de animales humanos y vio que al reducirse la depredación sobre las otras especies, las sobrevivientes proliferaban en demasía. Los herbívoros arrasaban con los pastos y los carnívoros abusaban de los herbívoros, devorándolos y sodomizándolos. Y dijo SoiD: Todo esto me es ingrato a la vista, porque es aberración, jolgorio e indisciplina, dicho lo cual, SoiD Todopoderoso arrasó con todos los animales de la tierra y el fondo del mar y de los ríos, haciendo desaparecer aquellos que corrían en cuatro patas y aquellos otros que se arrastraban en el cieno sobre sus escamosos vientres. Y las aves voladoras, y los mosquitos y cucarachas, así como las bacterias intestinales y demás escoria viviente. Todos ellos fueron expulsados de la existencia. Y fue la tarde y la mañana del tercer día.

  1. El cuarto día, SoiD contempló la tierra desprovista de animales de toda índole: los racionales, los irracionales, los venenosos, los inocentes y los neutrales, que eran todos aquellos que jamás se habían comprometido con ninguna tendencia natural, por lo cual fueron llamados bioconformistas.

  1. Vio el Gran SoiD que los pastos de las llanuras y las malezas selváticas, liberados de sus animados devastadores y de la contaminación ambiental, criaban a sus anchas sin freno ni control, parasitándose unos a otros; haciendo sombra los grandes árboles sobre los míseros arbustos, mientras sus gruesas raíces absorbían toda el agua y los minerales de la tierra, sin dejar nada para los arbolitos desvalidos. Dijo entonces SoiD: La vida se nutre de la vida, los fuertes canibalizan a los débiles y los débiles perecen sin dignidad ni derecho a la jubilación. La vida es cruel, es fea, es cosa mala, pecado y abominación. Así pues, SoiD bufó sobre la maleza y las arboledas, sobre las algas del mar, sobre los pastos y las flores, incluyendo geranios andaluces, rosas y margaritas silvestres. Y dijo SoiD: He acabado para siempre con el placer, el sufrimiento y las esperanzas.Y viendo SoiD a la Tierra desprovista de todo su verdor, tan solo rocas, agua y lava, dijo de esta manera: Todas estas aguas no sirven para fin alguno. No tienen vida que sustentar y ni tan siquiera fluyen por las ya inexistentes cloacas llevando consigo los excrementos y menstruaciones de la ahora inexistente humanidad. ¡Fuera!. Y las aguas de los ríos y los mares, de las lagunas y los charcos en los que otrora se regodeaban sapos, mosquitos y sanguijuelas, se evaporaron en un instante para perderse en el abismo del espacio exterior.

  1. Miró entonces SoiD ese planeta seco, polvoriento y desprovisto de gracia, y dijo: ¿Este cachivache raquítico para qué dioses sirve? Después de lo cual sopló con mediana fuerza, y así, el minúsculo guijarro que giraba en torno del Sol, se desintegró convirtiéndose en fina arenilla mugrienta esparcida por los vientos provenientes de Ganimedes. Y fue la mañana y la tarde del cuarto día.

  1. Cumplida esa parte de la faena, SoiD volvió a encarar al orgulloso Sol diciéndole de esta manera: ¿Has visto todo lo que acabo de hacer, mejor dicho de deshacer? ¿Qué ha sido de tu preciosa piedrita que tan alegremente daba vueltas en torno a ti? ¿Qué ha sido de los diminutos seres que inventaban, investigaban y metían las narices en todas partes, y de los que tanto te ufanabas? A este ejercicio de demolición planetaria yo lo llamo Antigénesis, pero también Retrogénesis. ¿Qué me dices ahora, so engreído?

  1. Y dijo el Sol: Yo digo que eres una deidad dañina y malévola, no sé si vienes de la nada o si has nacido de vientre de mujer o bruja, pero en caso de que hayas tenido madre, yo te digo: Cabrón, vete a la putísima madre que te parió, pedazo de hijo de la gran puta.

  1. Habiendo escuchado la pavorosa blasfemia, SoiD encaró al Astro Rey y así le increpó: ¡Sos boleta! A lo que el Sol respondió: No entiendo tus retorcidas palabras, desgraciado. Digo que estás muerto, dijo SoiD. Entonces el sol estalló de modo muy espectacular y todos sus átomos corrieron a mezclarse con otras escorias cósmicas mientras los planetas que habían girado en torno a él comenzaron a agitarse locamente hasta que SoiD acabó con ellos, con todos y cada uno. Y fue la tarde y la mañana del quinto día.

  1. El sexto día, SoiD contempló esa parte de su obra y dijo: esto está a medio hacer; mejor dicho, a medio deshacer. ¡Acabemos de una vez por todas! Entonces SoiD sopló con todas sus fuerzas; sopló como nunca había soplado, y a continuación, las estrellas con sus planetas, las galaxias más cercanas y la más lejanas e incluso los agujeros negros, y hasta los grisáceos, reventaron todos, todos ellos, pero no con la potencia de mil billones de bombas nucleares, ni con la energía con que explota un globo de cumpleaños, sino con alivio del suspiro que emite una viuda al alcanzar su primer orgasmo de la tarde.

  1. Entonces, SoiD dijo de esta manera: A esta segunda parte la he de llamar Retrogénesis. Y fue la tarde, la mañana y la noche del sexto día.

  1. Y el séptimo día SoiD descansó en el seno de la nada, y se confundió con la nada, y todo fue nada. Por lo que no hubo todo ni hubo algo; hubo nada, pero tampoco la hubo, puesto que la nada nada es, y nada puede haber. Pero en el cogollo de la total inexistencia sonó de pronto la musiquilla de un teléfono celular, y a continuación pudo oírse una voz melodiosa que ordenó: Play again.


Comparte este artículo